Tras del salto a la Luna, el Espacio otra categoría para la defensa

Medio siglo después de la llegada del hombre a la Luna, mientras en Francia se rubrica desde la Jefatura del Estado la categorización del espacio exterior como referencia para la defensa nacional, y la titular del departamento correspondiente despliega las respectivas precisiones conceptuales y organizativas, por la orilla Izquierda del Canal el nuevo Primer británico, ebrio de mismidad isleña, se reboza en su pajiza semejanza trumpiana y en los desvaríos contra la unidad europea.

La reticencia de Donald Trump al signo del proceso europeo, diferenciado y distinto como alma y espíritu de Occidente, responde a una aversión derivada de paradigmas y reflejos a estándares subyacentes de una abundancia carente, o muy descompasada. de matices culturales muy propios de este lado del Atlántico. Estos espacios, como los otros, son también materia de dominio y objeto de ocupación.

En el fondo y en la forma, el debate del Brexit, tiene tanto de debate en el espacio cultural como de choque en el escenario del poder, el dinero y la cultura.