Donald Trump, el desestabilizador

Se tuvo siempre, casi como evidente, que la contribución al orden y la paz internacionales era poco menos que imperativo categórico para los gobernantes, moralmente proporcional al rango de poder representado por el Estado cuyo mando ostentaba. Imperativo que acentuaban los casos de los regímenes institucionalmente concebidos como democracias de naturaleza representativa, dentro de la […]