La visita de Bachelet abre el cambio venezolano

Era, a lo que se ve y da a entender, lo que faltaba para que, desde el plano institucional, se necesitaba para que arrancara el corte y sobreviniera el principio del cambio de régimen en Venezuela. La intervención de la ex presidenta de la República de Chile, en nombre de la ONU, ha venido a aportar el peso suficiente para que sobreviniera la solución de continuidad, el corte, a la aberrante y antijurídica marcha venezolana por la trocha abismal contra los derechos humanos y por una ruina colectiva inversamente proporcional al enriquecimiento astronómico de la minoría -castro-incivil- gestora del Narcoestado.

Todo es dialéctico resultante de todo. Si el golpe de Estado ejecutado con la omisión presidencial de la convocatoria de un referéndum para revocar el mandato presidencial de Nicolás Maduro, por la derrota tan formidable – superior a dos tercios de los escaños de la Asamblea Nacional – que había sufrido en la última legislatura democrática del país, dinamitó la legalidad constitucional vigente en Venezuela; la subsiguiente e ilegal creación de una Cámara Constituyente, abundó en la ilegalidad por omisión perpetrada contra la la Ley Suprema, contra la Constitución Venezolana.

De ahí en adelante toda la acción política del régimen hasta ahora mismo ha sido ilegítima desde su misma raíz, por carecer de todo soporte legal. No No digamos, por demás en sus actuaciones todas de fuerza, en las cosas y con las personas, tanto civiles como militares. El Nicolás Maduro Interlocutor de Michelle Bachellet, Alta Comisionada de la ONU, carecía ya de toda autoridad legal conforme la Ley constitucional de Venezuela. En términos de ley y moral internacionales, sólo es un cadáver político.