Bronca por Londres en la oferta americana de pacto

De nuevo los británicos no reciben a Donald Trump con palmas y olivos. No sólo en Londres los británicos se han echado a la calle para hacer patente su malestar por la visita al Reino Unido del Presidente de los Estados Unidos de América, pese a que en la presente ocasión, se haya ofrecido suplir al Reino Unido su relación con la UE, si cuaja el Brexit, con la estructura comercial estadounidense, dentro de una masa de actividad económica superior en dos o tres veces a la que Mantiene dentro de la Unión Europea.

Estas precisiones, en el curso de la conferencia de prensa del Presidente de Estados Unidos, no se han acompañado de ninguna salvedad, en lo que se refiere a política exterior, con la doble circunstancia de que el el Reino Unido se mantiene en el Acuerdo Internacional suscrito con la República Islámica de Irán para que ésta se sometiera a a las normas comunes en materia de armas atómicas. Eso de una parte; y de otra, está la deserción trumpiana del Acuerdo de París sobre el cambio del Clima.

Uno y otro incumplimiento de tan importantes compromisos por parte del Presidente norteamericano, implica algo más que una simple reserva de interlocución a la que sería sensible todo Gobierno. Algo más que compartir el idioma es lo que se necesita para que la propuesta que se hace merezca, del interlocutor al que se le dirige, la respuesta que se espera. Y, ciertamente, de lo que no cabe esperar de este huésped de la Casa Blanca tampoco son continuidades y respeto a la palabra dada.