Contrapuntos en la información internacional

Llegan días en que ese espejo que es el periodismo ha de asomarse a la realidad exterior al propio mundo nacional y al que no lo es, dentro de las más diversas distancias y materias. Y la mirada de quien se ve forzado a elegir para aplicar la atención queda, por solo ello, constreñido a renunciar. El mirar y ver se vuelve una tarea problemática; sobre todo si a los términos elegidos subyacen alternativas morales, no necesariamente conflictivas entre ellas.

A la palestra de la actualidad han venido este último fin de semana dos informaciones de muy distinto peso objetivo, enormemente diferente, en términos de cantidad y en rangos de cualidad. De un punto, noticia de la muerte de niños en un hospital de Caracas por causa de la carencia de medios resultante de la gestión económica del centro, producto a su vez de la irresponsabilidad política de los gobernantes, que previamente han aplicado los medios a otros menesteres de muy inferior necesidad.

De otro punto, en el mismo compás informativo global, en la UE se votan elecciones para su Parlamento, en las que se producen resultados de muy relevantes y novedosas resultantes ideológicas, bastantes para arrastrar cambios y alterar pautas de cambio en el juego interno del orbe comunitario europeo. Hasta cierto punto, no cabe afirmar taxativamente que más allá del corto plazo un tema sea de forma inequívoca más relevante que el otro. La crisis política venezolana puede llevar a una guerra civil, e incluso a un conflicto hemisférico, mientras que los votos para el Parlamento Europeo pueden quedarse en agua de borrajas.