Maduro busca la niebla

Por vía de un zapaterismo sin José Luís Rodríguez Zapatero, mareador sin igual de la muy insistido perdiz opositora por las trochas de la sobrevenida dictadura del otro ciclo del chavismo -el del “Hijo de Chávez”-, éste busca nuevamente la niebla política para otra vez embaucar a los opositores estafados en el golpe de Estado que perpetró Nicolás Maduro ,en las últimas elecciones democráticas  habidas en Venezuela, luego de que éste fuera literalmente por barrido por una mayoría crítica que le obligó a revalidarse -conforme la Constitución- a través de un referéndum revocatorio.Un mandato que incumplió.

En su lugar creó otra asamblea que la Nacional, cuya presidencia había perdido en las urnas. Otra cámara que llamó “Constituyente” y cuyo poder se adjudicó, proclamándose así primera autoridad del Estado. De ahí en adelante el Estado de Derecho se acabó en Venezuela. Se estableció algo así, frente a la Norma Constitucional, lo que un castizo podría llamar “régimen de entrepierna” o “estado de confusión”. Entre la arquitectura resultante y la normativa constitucional atropellada, frente a la mayoría electoral atropellada y para calmar el recuerdo de la mayoría legal, nada más propio que el auspiciador de la Ley de la Memoria Histórica… Así hasta que la mediación parece haberse encontrado ahora con la tercería noruega.

Y así las osas, de relatar es ahora el balance supuestamente democrático que cursa ahora en Caracas:tres diputados encarcelados; uno torturado; once exiliados; ocho escondidos; diecinueve privados de inmunidad; cinco refugiados en Embajadas; tres incorporados a la fuerza; sometidos a medidas cautelares, incursos en un nuevo encarcelamiento.

Y así las cosas, en tan brumoso horizonte venezolano, parece que sólo quepa esperar a que escampe por allí con un consenso internacional apoyado en mayorías americanas y europeas. Y sin fantasmas a comisión.