Venezuela, segunda fase del golpe de Estado

AME2478. CARACAS (VENEZUELA), 14/05/2019.- Funcionarios de la Guardia (GNB), la Policía (PNB) y del Servicio de Inteligencia (Sebin) montan guardia este martes en los alrededores de la sede del Parlamento venezolano en Caracas (Venezuela). Más de un centenar de agentes custodian este martes las adyacencias de la sede del Parlamento venezolano luego de que circulara en internet una denuncia de un presunto artefacto explosivo dentro del Palacio Legislativo. EFE/Rayner Peña |

La ocupación militar de la Asamblea Nacional de Venezuela, residuo institucional de la democracia política en el país del abundantísimo petróleo de la cuenca del Orinoco y de los yacimientos de oro y otros dones de la Naturaleza; país arruinado, de hambres traídas por el caos gestor y latrocinios desbocados con la dictadura de Nicolás Maduro, habría de ser el último cuadro de una tragedia nacional en el referido cúmulo de los referidos tesoros, si lo afirmado por el Secretario de Estado del Gobierno de Donald Trump, Mike Pompeo, de su cita en Moscú con Lavrov, su homólogo en el régimen ruso de Vladimir Putin, sobre la presencia rusa llevada a Venezuela por La Habana y desde el patrocinio de fondo aportado, desde Moscú, por la Rusia postsovética ahora cursante en clara vocación de continuidades hegemónicas.

La situación creada con esta segunda fase del golpe de Estado agrava todavía más la que existía antes de que Pompeo “prometiera”, en una declaración anterior a ello, que el grave asunto de la presencia rusa de civiles y militares en la propia base de lo que ha evolucionado desde sólo un problema venezolano a configurarse como cuestión geopolítica de alcance hemisférico en el mundo iberoamericano.

El problema trasciende a complejidades añadidas cuando a estas horas la tensión en el Golfo del Petróleo viene a evolucionar con los sabotajes de ahora mismo en aquellas aguas, imputables a fuerzas irregulares afectas a la República Islámica de Irán. Causa y razón de la presencia de la Flota naval norteamericana en pos del Estrecho de Ormuz, punto clave en el tráfico mundial del petróleo.