La catástrofe terrorista en el Índico

Cabe decir que no tiene viso alguno de azar, de casualidad ciega, el conjunto de atentados masivamente sangrientos sobre el Océano Indico, en la antigua Ceilán, en la celebración por el mundo cristiano de la Pascua  de Resurrección. Aunque en las primeras consideraciones analíticas desde un punto de vista político se señale la tensión geoestratégica ahora cursante entre China y la India – por el cruce o potencial colisión entre la proyección expansiva del régimen de Pekín sobre el Pacífico Sur y el Océano Indico, al aire mismo de la consolidación sabida de sus posiciones en el continente africano -, un proceso de fricción oeánica pekinesa con el peso marítimo creciente de una India con las espaldas continentales cubiertas por la gran cordillera que de Oriente a Poniente le cubre el contemplar “su” Océano Indico.

De algún modo o manera, el terrible ataque terrorista en la isla de Ceilán ha irrumpido en el todavía juego de pizarra de Pekín y Delhi. Alineando un despliegue terrorista anticristiano por razón de la festividad de la Pascua de Resurrección que se celebraba.  Pero considerado cuanto tiene ya el terrorismo islámico apuntado en su cuenta, no sólo contra el mundo cristiano estrictamente considerado como tal, sino también por que representa el cristianismo entre los componentes del mundo occidental la atribución es casi necesariamente imputable a los asesinos del Estado Islámico.