Se acaba el tiempo a Londres para demorar el Brexit

La advertencia de Barnier, negociador jefe de la UE, de que el acuerdo entre May y Corbyn es lo que da la pauta a la nueva solicitud británica de extensión del Brexit; en el sentido de respetar las decisiones del Parlamento Europeo, la integridad del Mercado Único, la autonomía de decisión de los 27, lo indivisible de las libertades de de Unión Europea. Cubierto todo ello, precisa, cabría lograr acuerdos de mayor ambición.

Es en el marco de tal advertencia en el que se ha producido el viaje de Teresa May de este martes a Berlín y París pare entrevistarse con la Canciller Merkel y el presidente Macron, respectivamente. Aquélla, éste, interlocutores de distinta receptividad: mayor la de la alemana, menor la del francés. Del balance de los dos diálogos dependerá lo suyo la la Cumbre de este miércoles en Bruselas.

Los imperativos para el Acuerdo solutorio a este relato de frivolidad nacional con la que se ha despachado la clase política británica, son el respeto a las decisiones del Parlamento Europeo, la integridad del Mercado Único,la autonomía de decisión de los 27 y lo indivisible de las libertades de la Unión Europea. Todo está muy claro menos cuando se tiende la niebla en el Canal.