El plante de Borrell ante la intoxicación exterior con dinero del Estado español

Solo el riego exterior con fondos del Independentismo en manos de la Generalidad catalana, podría explicar la tendenciosidad del entrevistador de la TV alemana en su entrevista, en Buenos Aires, sobre la situación creada desde el proceso separatista, a cuenta del juicio que se desarrolla en el Tribunal Supremo a los responsables encarcelados en su momento, a la vista de sus eventuales responsabilidades penales.

Esa fuente económica de los ataques en y desde el exterior, es lo que identifica la oportunidad del plante del ministro de Asuntos Exteriores en un momento poco menos que crítico del desarrollo de los acontecimientos, cuando el flanco internacional del problema es aquél en que debe evitarse, a toda costa, riesgos de ingenuidad y resquicios de flaqueza.

Lo mismo que no cabe ceder frente a la trampa de la equiparación conceptual entre “preso político” – el que sufre la falta de libertades públicas – y político preso – el que está entre rejas por distinta causa que lo otro: por quebrantar las normas, las leyes aplicadas a la protección de toda otra clase de bien. Incluidas aquí, por supuesto esos códigos globales en que consisten las Constituciones todas.

Era, en fin, tan pertinente como poco menos que obligado que el ministro español de Asuntos Exteriores, José Borrell se plantara donde lo hizo, ante un servicio de la televisión pública alemana, adscrita al servicio de un Gobierno que, en jurisdicción penal y ante el más notoriamente responsable de los infractores de la Norma Constitucional española, debiera ser a estas horas político preso por antonomasia.