Impertinencia de unos franceses sobre Cataluña

Hasta un total de 41 senadores franceses han optado a meterse en camisa de once varas. El hecho de su diversidad política ni les exime de su responsabilidad por inmiscuirse en algo tan delicado, todo ajeno como es el fuero del vecino, ni les exonera de su propia incoherencia con el patrón nacional francés de exigir contra los demás aquello que para sí mismos los franceses exigen y demandan.

El hecho de que vean “represión” en el proceso a que están sometidos los responsables de la agresión en Cataluña contra la unidad de España, y que piden a Francia y otros Gobiernos que intervengan para que se abra un mediación, los firmantes del escrito sólo representan – preciso es señalarlo – sólo representan el 12 por ciento de los componentes de la Cámara Alta de Francia.

Este suceso político, por llamarlo de alguna manera, ha sido el único fruto de los muchos dineros del contribuyente español gastados por el Gobierno de la Generalidad para mayor gloria de Torra y sus Comisiones contra la Unidad de España.

El soporte del manifiesto de unos senadores franceses, es más que minoritario: el 12 por ciento del total de la Cámara. La lexicografía del panfleto asume de modo plenario la jerga del independentismo catalán, especialmente con la denominación “presos políticos” a lo que son separatistas presos, delincuentes contra la legalidad democrática establecida sobre la base de la Constitución de 1978. Y, a mayor abultamiento, aseveran que la gravedad de la situación en Cataluña está subestimada en Francia. Por partidos, los firmantes del Manifiesto se reparten entre 16 del Partido Comunista, 13 socialistas del total de sus 74 senadores, 4 de los 145 integrantes de República en Marcha, 2 de los 51 centristas, y otros 2 de Agrupación Social y Democrática.