Se dispara la deserción de militares en Venezuela

Con las últimas 156 deserciones militares en la Venezuela de Nicolás Maduro, fugadas en su inmensa mayoría a la vecina Colombia, el total de la defección castrense rebasa ya la cifra del medio centenar (567) de oficiales y suboficiales huidos. Pero el total de desafección militar en el régimen chavista es más alto aun; no incluye la cuenta el conjunto de los internados en los recintos penales del Sebin, las cárceles castrenses del sistema, sobre lo que circulan informaciones escandalosas sobre su formato muy atrozmente represivo.

La causa de fondo de esta situación de crisis militar venezolana no es otra que el proceso de castro-cubanización de la estructura militar de Venezuela, consecuencia del enfeudamiento ideológico del chavismo: un proceso que no tiene su origen en el tramo madurista en que ahora se debate, sino en el prohijamiento político del entero sistema, al que pertenece el propio adoctrinamiento de Maduro en el Taller Revolucionario de La Habana, dónde el mandarín de ahora mismo perdió sus dientes de leche luego de cambiar el volante del autobús por la milicia totalitaria bajada de Sierra Maestra.

Las documentadas revelaciones de qué y cómo las pasan los militares recluidos en las ergástulas del Sebin, volcadas en los foros de más amplio eco político iberoamericano, sumadas al peso internacional de los 50 Gobiernos, dimensionan en términos resolutorios, a plazos muy cortos, la maduración de Juan Guaidó desde la interinidad presidencial dónde cursa al poder efectivo y liberador en que se le espera.