¿Trance final del desafío a Maduro?

La materia clave de la tensión nacional en estas horas dramáticas de Venezuela, cuando el fin de semana acumula expectativas de un desenlace a corto plazo de la formidable carga que representan el disparo de las deserciones de la tropa en los cuarteles y el goteo desertor de oficiales del Ejército, que cuartea la estructura del supuesto poder de Nicolás Maduro, frente a la aun sostenida rebelión de las masas; cuando los envíos de la ayuda internacional, en fármacos y alimentos, se amontonan junto a la cara exterior de los pasos fronterizos con Brasil y Colombia, envuelto todo ello en la desafiante presencia de Juan Guaidó, la opción de recambio legitimada por la sentencia de las últimas elecciones democráticas habidas en Venezuela, opera como punta de lanza capaz de que, sin nada más, determine el estallido del globo en cuyo interior reside la tiránica dictadura engendrada a medias por la Cuba castrista y el chavismo resuelto en Nicolás Maduro.

En todo caso, el pronunciamiento de Juan Guaidó a través de las redes sociales antes de montar en el avión de su regreso a Venezuela, lo hacía sobre dos laderas: una, la de la confianza en el arbitraje de las Fuerzas Armadas, y otra, la del temor de que el final suicidio político de Nicolás Maduro, remate en un baño de sangre. Podremos saberlo en poco más de poco más de unas horas.