Francia: toque de alarma sobre Europa

Desde la compartida aprensión en el ámbito de la Unión Europea de que la diplomacia de Donald Trump ha llevado a un deterioro de la seguridad la UE, por su retranqueo atlántico, junto a la niebla geopolítica levantada por su relación con Rusia, ha merecido aprecio general la propuesta del presidente Macron de reconcertar, de forma global los términos de la colaboración entre los servicios europeos de Inteligencia. Las reformulaciones norteamericanas sobre el soporte económico de la OTAN, de una parte, y de otra, la explotación rusa de los nacionalismos y los populismos cursantes ahora en términos de vigor desconocidos hasta el presente, conforman una realidad poco menos que crítica, por su cambio evolutivo, que ha propiciado, dentro de la UE, esta acogida europea.

La causa primordial del cambio en la nueva compartida dinámica de las inestabilidades nacionales, radicada en lo que toca a la Europa, en el “América Primero” del actual huésped de la Casa Blanca, a lo que no es ajeno el repunte de la economía norteamericana, que contrasta con las atonías de nuestras cuentas nacionales dentro de la Unión Europea. Esta convocatoria francesa para la homologación de las eficacias en los Servicios de Inteligencia europeos tiene para los españoles una muy vigorosa actualidad a la vista de lo que han sido y son las revelaciones sobre la trama separatista en Cataluña.