Venezuela, en la crecida de riesgos mayores

Con el forcejeo por los límites de los espacios soberanos de Venezuela con sus vecinos, tanto por tierra como por mar, y con la subida de la tensión política en conjunto panamericano de la OEA, sumado todo ello a el alza consolidada de la Unión Europea frente a la crispación por la que avanza la dictadura, fáctica y ascendente, del inmaduro Nicolás, se advierte asimismo la recrecida presión estadounidense para la cohesión operativa del amplio conjunto de Gobiernos concertados, a una y otra orilla atlánticas. En términos menos definidos se vislumbra el concierto de la reticencia ruso-china y turca con el tremendismo totalitario del sucesor de Hugo Chávez, de “filiación” inducida por el comunismo cubano.

Descontado hasta donde corresponda el peso económico de los tratos de esta Caracas con los regímenes de Moscú y Pekín, y con el fluctuante Gobierno turco de Erdogán, lo más respetable a estas alturas - en términos de variables políticas - es el peso de la Organización de Estados Americanos sobre el régimen chavista.

En conjunto, cabe considerar que la crecida de riesgos mayores sobre la tiranizada Venezuela del postchavismo - de índole militar y política - tiene una significación neutra en términos de proceso, en cuanto, objetivamente, representa, de una parte, una mayor violencia, y de otro punto, la cualificada probabilidad de que arrastre a su fin el chavismo de Nicolás Maduro.