El factor cubano en la crisis venezolana

Hay un factor poco menos que olvidado en la muy tensa situación por la que en estas horas transita la vida de los venezolanos. Cuando se cruzan las conminaciones del régimen de Nicolás Maduro a la oposición que reclama derechos y exige respeto a las necesidades colectivas, especialmente la de los más necesitados de alimentos y recursos médicos, cobra especial relieve el papel asignado por Nicolás Maduro a los mandos militares de bloquear el acceso a los socorros enviados desde el exterior-principalmente por Estados Unidos a sus destinatarios, enfermos y desabastecidos, por causa de la crisis económica en que se encuentra el país, literalmente devastado por la impericia política de Maduro en todos capítulos de la gestión pública.

El factor a que me refiero no es otro que el de la incardinación crítica de la asistencia sistémica del castrismo al régimen dictatorial del último capítulo chavista: el del golpista Nicolás Maduro, formado doctrinalmente en los llamados “Talleres Revolucionarios” de La Habana, luego de dejar su oficio de conductor de autobuses. Quiere ello significar, entre otras cosas, que la “disciplina militar” resultante de tal conjunción de factores, ideológico y castrense, es factor del que cabe temer funestos efectos, rechazo sin más, de las demandas anunciadas por Juan Guaidó, como opción parlamentaria a la presidencia de Venezuela, a la hora de rogar al generalato que libere el acceso popular a los socorros internacionales, recibidos y por recibir en el espacio nacional venezolano.

Aquello que cabe llamar “Factor Cubano” es dato de rango cierto, en las variables propias de estas horas críticas por las que transcurre la vida del pueblo venezolano, al que la Naturaleza, paradójicamente, dotó de tan descomunales riquezas. Tantas y tan diversas como los rangos de su infortunio político actual.