Francia: debate nacional sobre el diálogo presidencial

La enquistada revuelta de los “Chalecos Amarillos”, en Francia, ha forzado de momento al presidente Macron a una flexión de diálogo directo sobre una variopinto diversidad de cuestiones que incluye desde la organización del Estado a los gastos nacionales, los límites de velocidad en las carreteras comarcales y los términos de la Transición Ecológica como horizonte de nuevas gravitaciones fiscales sobre las capas de población amplias y medias.

En torno a estas referencias, el Jefe del Estado francés ha abordado, en el primer contacto de las deliberaciones celebrado en Normandia con 600 alcaldes y otras categorías de representación local, un temario en el que se ha incluido desde la supresión del Impuesto sobre la Fortuna, objetada desde la izquierda, el régimen de carreteras y supuestos de fiscalidad a los que son más sensibles las rentas de la población mayoritaria.

La crisis de los Chalecos Verdes, entendida por no pocos como la Revuelta de la Mesocracia contra el presidente Macron y las Élites, ha encontrado en el Jefe del Estado francés la propuesta de transformar en soluciones las protestas agavilladas a lo largo de un ciclo político y social. Resuelto, política y demoscópicamente, en una crisis muy severa de imagen nacional y prestigio internacional.

El debate nacional francés sobre la iniciativa presidencial se enmarca temporalmente en un plazo situado en la primavera. El cambio social francés parece llegar, como es propio en cualquier otro, de un cambio de mentalidad. El de Macron en este caso.