La debacle venezolana se homologa en homicidios

Era la catastrófica recuperación del techo total de homicidios en el conjunto de un Estado, lo que faltaba a la dictadura del chavismo venezolano para situarse, otra vez, a la cabeza de los países sumidos en el infierno de un régimen totalitario al gusto del sovietismo maquillado de promesas, mitos y fantasías ornamentados en y por el trópico americano.

Cuando los balances más recientes atribuyen a la Venezuela de Nicolás Maduro el techo de la violencia homicida, deriva indirecta de la violencia institucional con la que el Gobierno del “Hijo de Chávez” secuestró la victoria electoral de la Oposición democrática, al incumplir su obligación constitucional de convocar “referéndum revocatorio”, incurrió en dinámica de Golpe de Estado, en “legicidio” que completó con la sustitución de la Asamblea Nacional, el genuino Parlamento por otro órgano legislativo, con el que se completó el “legicidio”.

Fue el suceso aquel algo tan grave en lo jurídico y lo político, que supuso la alteración, la pérdida, de los mayores límites a los que el poder del Gobierno podría topar en lo sucesivo. Por ejemplo, que en una altísima proporción los homicidios cometidos en Venezuela, un tercio de ellos, fueran imputables aInstancias gubernamentales.

Por ello cabe entender que la multicrisis venezolana – policial, social y económica – se homologa con la cantidad, la cualidad y la proporción de sus homicidios.