La “próxima” retirada de Merkel, una victoria para el populismo

El anuncio por la Canciller de Alemania de que en el plazo de poco más de un mes, no se presentará a la reelección como líder de la CDU, ni en 2021 al control político del Bundestag, es suceso de envergadura poco cuestionable para el equilibrio ideológico y parlamentario en el seno de la Unión Europea. La pérdida de liderazgo que ello supone para el centro-derecha, en el conjunto de la resistencia parlamentaria continental ante el ascenso de los movimientos populistas, es dato de importancia incuestionable.

Una referencia instalada de forma grave en marcos nacionales como el de Italia, dónde alcanza cuadros incluso de teatralización en los de ruptura de las pautas seguidas en el control de la presupuestos conforme los criterios de la Comisión Europea; aunque también en casos como el de España, en el que el populismo consolida el ascenso a la proximidad suficiente sobre el discurso y actuación del Gobierno en temas capitales de cuanto se entiende como de crítico “interés nacional”-. Tal como es la cuestión de Cataluña.

Se van sumando los escenarios que componen la gráfica europea de la involución populista en el espacio europeo y, sincrónicamente, se acentúan las evidencias de que el cambio que supone para el escenario europeo, tras de las últimas elecciones alemanas, del inmediato futuro que le espera tras del anuncio merkeliano de su retirada de la política. El cambio generacional en Europa se acompaña, a lo que se ve, de un relevo de actitudes y de códigos ideológicos.