¿Cambio de régimen en Brasil?

La victoria del capitán Jail Bolsonaro en las urnas brasileñas del domingo, un triunfo tan rotundo como finalmente templado, Impone la pregunta de si se trata o no se está, una vez más, en puertas de un turno de excesos, tal como parece propiciar la propia descomunal realidad del hecho histórico brasileño, tanto por la geografía como por la demografía del gigante iberoamericano. Otro ángulo de visión a estas horas del suceso político es el que plantea la interrogante de si la visión escalar, el reconocimiento del tamaño descomunal del suceso analizado, resulta o no resulta obligado en aras de la objetividad y corrección del  empeño.

En cierto modo es como si se abriera un debate sobre la idea de si la magnitud de lo observado determina o no la elección de uno u otro instrumento…, la del telescopio, que correspondería al caso del Brasil de estas horas, considerado en su conjunto; o la del microscopio, si lo sometido a consideración es sólo un concreto aspecto o componente de la realidad que se pretende desmenuzar. Por ejemplo, la cuestión de si Bolsonaro, tanto por su talante como por su mensaje, se corresponde y encaja, o no, con la fenomenología de los fascismos.