Dictaduras en el mundo hispánico

El Secretario General de la OEA (Organización de Estados Americanos), ante la catastrófica situación nacional a la que Venezuela ha sido llevada por la dictadura castrochavista de Nicolás Maduro, ha esbozado el riesgo de una intervención armada como única salida frente al establecido caos, del que huye el pueblo venezolano. Lo hace compulsivamente, desesperado. Arrollado por la miseria, aunque el ladrón de la voluntad, que confiscó la victoria popular en las últimas urnas libres, las de tres años atrás, mediante un golpe de Estado que le llevó a ocupar una Asamblea Constituyente en la que permanece, mientras sigue enajenando en Pekín el futuro del país, e insulta a los hambrientos que huyen, al decir que lo hacen llevando consigo miles de dólares.

Lo advertido y avisado por Luís Almagro, el Secretario General de la OEA, alerta sobre el calado hemisférico del problema venezolano, que además, implícitamente, opera como una réplica de lo que fue, durante el ciclo de la Guerra Fría, el de la dictadura comunista cubana. Es de advertir así mismo cómo el papel jugado hasta ahora por José Luís Rodríguez Zapatero al servicio de la dictadura de Maduro, oficiando de interlocutor en Caracas ante la oposición democrática venezolana, expropiada de su triunfo electoral de 2015 por el sucesor comunista de Hugo Chávez, pertrechado de rudimentos y argucias totalitarias, en su juventud, en los Talleres Revolucionarios de La Habana.

El engranaje histórico de estos menesteres de corretaje político de ZP para la Venezuela secuestrada por la dictadura comunista posterior al Chavismo, es dato de obligada consideración para el encaje de su autoría política en la Ley de la Memoria Histórica. Norma que ha sido operada como horizonte instrumental para el desmontaje político de la Transición y el quicio histórico de la Constitución de 1978.

Todo ello, a su vez, habría operado como clima coadyuvante al Decreto del Gobierno Sánchez para la exhumación de los restos mortales del Generalísimo Francisco Franco.

Dicha sea esta nota al servicio del derecho que los españoles tenemos que saber con quienes apostamos por nuestro futuro. Toda vez que ZP legisló sobre nuestra Memoria Histórica y sobre nuestro presente en Cataluña; desde lo cual PS ha decidido sobre el Valle de los Caídos por un atajo en nuestra cartografía Parlamentaria.