Un regreso forzado al 155

Dolors Monserrat, Portavoz Parlamentaria del Partido Popular, ante las manifestaciones de inquietud expresadas por distintos representantes de su formación por la marejada del Independentismo, y muy especialmente ante las reiteradas alusiones del atorrante Torra, presidente en ejercicio de la Generalidad catalana, sobre eventuales “ataques al Estado” como cima de sus delirios facistoides, manifiesta la oportunidad de recurrir nuevamente a la activación del Artículo 155 de la Constitución de 1978. Un supuesto del todo viable desde la mayoría suficiente que los populares disponen en el Senado.

Tal hipótesis reposa sobre base de legitimidad democrática sobrada tanto frente a la recrecida presión del secesionista, especialmente acentuada por las bravatas golpistas del delegado del prófugo Puigdemont en el vértice de la Generalidad, como por la trayectoria de su interlocutor de la Moncloa, instalado en una “praxis” de sistémica tibieza con los presos del separatismo y del rescate de la memoria socialista más ligada a la colaboración con la dictadura comunista venezolana.

El recurso al Artículo 155 llevaría a un equilibrio de la  política nacional en términos más avenidos a equilibrios parlamentarios acordes con la práctica de la Transición y alejados de la morralla parlamentaria sobre la que pivotan las complacencias formales con la sedición separatista y las demandas históricas del comunismo derrotado en nuestra Guerra Civil.