Europa como problema desde el Consejo Europeo

Mientras parece abrirse un armisticio en el espacio euro-norteamericano, con la visita a EE.UU de Juncker y el paso atrás de Donald Trump y su homónimo del Consejo Europeo, Donald Tusk, de vuelta de la reciente belicosidad comercial, augura éste la Europa como problema desde la confluencia de desafíos de la más plural y variada condición, si las fronteras se desvanecen y la ley no se aplica. A este paso, dice Tusk, se borrará la Europa que hasta ahora conocemos.

Visto el suceso de ayer sobre Ceuta, con el gran salto de subsaharianos sobre la valla, y el arrollamiento de guardia civiles por decenas; el flujo Incesante de pateras y migrantes afroasiáticos y la subsiguiente presión demográfica que aboca el Tercer Mundo sobre el Sur y el Oriente de la Unión Europea, la dinámica del cambio histórico desordena las reglas y altera las pautas estructurales de la base plurinacional sobre la que se levantó paso a paso, un Estado tras otro, la estructura unitaria de la supranacionalidad europea actual.

Ha sido la previa embestida de Donald Trump contra el estatus quo de las relaciones comerciales euro-norteamericanas lo que ha terminado de remover desajustes y desarmonías como – precisamente por causa de las migraciones – las de Hungría, aparte de la escisión británica con el Brexit.  Por otras muchas cosas, aparte de las apuntadas, cabe también hablar de un “cambio climático” en la Historia moderna de Europa.