José Borrell, oportunidad y magisterio de un mensaje

Convergencia de pareceres sobre la ordenación y jerarquía de propósitos por el revuelto escenario de la política en el cruce de la cuestión nacional y el primado de la conveniencia partidaria. De un lado la cuestión nacional, la integridad de España, y de otro la integridad cronológica de la legislatura política. En ello, el titular de Exteriores en el Gobierno de Pedro Sánchez, José Borrell, como no podía ser de otro modo, ha venido a anteponer la sustancia nacional de España a la de la estabilidad parlamentaria del Gabinete en que se integra. Nada nuevo.

De una parte, globalmente, su sabida posición de partida desde siempre; de otra, lo que fue su intervención frente a la pata de banco de Quim Torra en un evento político – cultural; de otra, su intervención en la sonada manifestación nacional habida, celebrada en Barcelona,  para embridar la imagen de la Ciudad Condal secuestrada ya sin freno entonces por las huestes del turbión separatista.

La circunstancia en que se ha producido la declaración borreliana de ahora alumbra el otro flanco de la realidad en que flota/navega el navío singular del actual Gobierno, armado de tan plurales y heteróclitos materiales ideológicos y políticos.