Las recriminaciones presupuestarias de Trump a los socios, en Defensa

Cabalgando la pregunta de hasta dónde cabe disociar entre los aliados el coste presupuestario en Defensa común, de las expectativas en solidaridad económica desde lo comercial, si ésta se encuentra objetada por aquel de ellos que demanda más gasto para las armas; en un contexto de este género irrumpe la noticia de que Donald Trump, el trapisondista presidente de los Estados Unidos de América se ha dirigido epistolarmente a sus iguales en el conjunto de la 0TAN para recordarles sus respectivos compromisos de incrementar los aportes al gasto común de defensa.

Pero lo que no tiene dada de común es que, en el caso de España la carta de Donald Trump, recibida por Pedro Sánchez, incluye apostilla rayana en la impertinencia al reconvenirle que se preocupe más de las aportaciones a la Defensa compartida y menos a la cuestión de Cataluña. La cosa, por decirlo de alguna manera, raya la baladronada del paleto. ¡Qué sabrá en positivo de cuestiones de unidad nacional en los viejos Estados de la alborada europea, un presidente norteamericano cuya propia población comparece sociológicamente fragmentada y, permanentemente, de continuo, discutida por la descoyuntación de sus partes!