Denuncia hemisférica de los derechos humanos en Venezuela

Sólo faltaba a la imagen hemisférica del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, además del espectáculo de paciencia política perdida de la Unión Europea, la sólida victoria electoral de la derecha colombiana y, muy  especialmente, el Informe de Naciones Unidas sobre la catastrófica suerte por la que atraviesan los Derechos Humanos en Venezuela.

El nuevo Gobierno colombiano es previsible que aporte, desde el reforzamiento obtenido en las elecciones de la óptica más derechista del espectro político nacional, un endurecimiento de las condiciones de vecindad, que en todo caso incrementará la generalizada pérdida de paciencia en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante este tramo final del régimen chavista.

El embajador de Nicolás Maduro en Naciones Unidas ha presentado una réplica formal al informe que la propia ONU ha presentado desde las aportaciones de doce Gobiernos del Continente, con el argumento de que  los datos que se aportan no han sido recabados desde el propio territorio nacional venezolano, sino que resultan de referencias aportadas por terceros…

Pero los rangos más ciertos de la crisis de viabilidad, de los márgenes de permanencia de la dictadura de Nicolás Maduro, no vienen dados principalmente por la evolución de la vecina Colombia, sino por el giro sistémico de la región centroamericana que supone la profunda crisis, de estricta revuelta regional, por la que atraviesa el régimen nicaragüense El sandinismo, con un balance que supera el centenar de muertes en los desórdenes callejeros, suma con el endurecimiento crítico del régimen chavista la sintomatología propia de un cambio época en las dictaduras Iberoamericanas de izquierda que derrocaron, revolucionariamente, a las de signo opuesto.