Kiev, una capital de referencia más allá de la gesta del Madrid

Sólo por la dinámica de los planos superpuestos en lo temporal de la actualidad periodística, el clamor de la victoria del Real Madrid en la capital de Ucrania, enlazaba por la noche del sábado última con la evocación de la guerra civil en el Este del país, en cuyo marco se ocasionó la posible mayor catástrofe aérea de la aviación civil, causada en tal ocasión por un misil ruso por tropa de su misma bandera, imbricada en las huestes del separatismo ucranio, luego de la anexión de Crimea  por decisión del presidente Putin. Para quien la desaparición histórica de lo aquello que fue la URSS supuso una “catástrofe geopolítica”.

La verdadera catástrofe, aunque humanitaria, habría de ser -por su objetiva responsabilidad personal – sería la caída del avión de la Malasia Airlines con más 300 personas a bordo, abatido por un misil de la tropa rusa que reforzaba a los separatistas ucranios que, en la contienda civil aquella, combatían a las tropas del Gobierno legítimo de Kiev.

Ahora, luego del tiempo transcurrido desde entonces, la Unión Europea, La OTAN y Estados Unidos exigen a Rusia que asuma su responsabilidad en esa catástrofe. Integradas en tal eje acusatorio, Holanda y Australia, culpan a Rusia, específicamente, de “participar” en el derribo.

Bien está, justo es, que la opinión pública del mundo español – luego de soportar la injerencia rusa, por difamación informativa sobre la campaña separatista de los nacionalismos  catalanistas – tenga cumplidas referencias de las noticias verdaderas  sobre la negra responsabilidad de lo actuado, directa o indirectamente, en la tragedia ucrania aquella, donde la anexión rusa de Crimea tuvo, como indirecto colofón, la muerte de tantos y tantos inocentes, europeos y no europeos.