El prólogo intercoreano se adentra en el texto de los acuerdos esperados

Tras de la concluida Cumbre intercoreana en el Paralelo 38, una prensa máximamente instrumentada como la de Pyongyang, destapa coralmente que el régimen norcoreano está por la desnuclearización plena de la Península. Desde la información, compartida, uno de los diarios, el Rodom Sumun, destaca la Declaración de Panmunjon, firmada por los dos Jefes de Estado. Los interlocutores, Moon y Kim, ya han acordado reunirse el otoño próximo en Pyonyang.

Entre tanto, para el próximo 9 de mayo, se ha convenido celebrar en Tokio un encuentro entre los Primeros Ministros de Japón y China. Cabe entender que la velocidad tomada por el proceso coreano de interna normalización, como corolario de la propia desnuclearización norcoreana, puede entenderse como resultado de la eficiente gestión en Pyongyang del flamante nuevo secretario de Estado de la, actual, Administración estadounidense, el hiperduro Pompeo, salido de la última Dirección de la CIA.

Esta hipótesis viene poco menos que obligada por el propio hecho de que el primer encuentro intercoreano, entre el régimen del Norte y la Democracia del Sur, apareció como encuentro de función subordinada y propedéutica de la Cumbre anunciada de Trump y el presidente norcoreano para protocolizar el desame nuclear y el final de los disparos de experimentación misilística por la vertical del propio vecindario en el Océano Pacífico.