Torrent ataca a la Justicia y convoca al frenetismo

Con la coparticipación del muy inefable Más, Roger Torrent, presidente del Parlamento de la Generalidad, se suma a la nómina de los nacionalistas catalanes que se lían la manta a la cabeza para negar la división de poderes en el Estado Español, atribuyendo a una supuesta represión de la democracia española el último encarcelamiento de dirigentes nacionalistas, por actuaciones contra la regulación jurídica de la actividad política en España, dentro de Cataluña en la presente ocasión. Pero Torrent no sólo ataca a la Justicia en la presente

Ocasión sino que convoca  al frentismo conforme una armazón ideológica que pudiera considerarse simplemente subversiva.

Aunque es lo más cierto que la candidatura de Turull no prosperó por ningún género de decisión

surgido de las togas judiciales, sino por la negativa de la CUP a investirlo, porque el disenso interno de la grey independentista es tan profuso que, además de obstruir el normal funcionamiento del Gobierno de la Generalidad – con daño patente para el bien común de todos  los catalanes – lesiona el interés general de toda la economía española.

Toda la razón del mundo, una vez más, tenía Arrimadas, la estrella catalana de Ciudadanos, cuando en su última intervención parlamentaria denunciaba la perversión política, el envilecimiento. en que se encuentra sumida la grey separatista, sumida en el continuismo del “procès”, cuyas contradicciones operan como síndrome de un fracaso que no sólo afecta al

microuniverso del nacionalismo separatista, sino que proyecta la gravedad y alcance de su daño

al global conjunto de los intereses españoles en el contexto internacional.

Sólo faltaba a ese crítico problema,  que Roger Torrent, desde el fracaso que

le ha sobrevenido en su gestión, se sumara  a la tribu de la discordia sin salida y sin futuro.