Oposición interamericana a las urnas de Maduro en Abril

Impulsa la alineación de la OEA  contra las elecciones que prepara el actual Gobierno chavista para el próximo mes de abril,  desde el rechazo de Caracas a los mínimos democráticos y garantías exigidos por la Oposición para participar en las urnas del mes de Abril próximo. Durante los encuentros en que José Luís Rodriguez Zapatero opera como moderador, no ha conseguido éste que las  partes alcanzaran mínimos para consensos en los que los adversarios no se conviertan en enemigos.

No podrá ser de otro modo. Imposible que no fuera de otra manera. No hay garantías de igualdad ni concurren mínimos de transparencia. Opera además, el peso de condiciones tales como la concurrencia masiva de presos políticos; adversarios demasiado numerosos en la cárcel,  o en arresto domiciliario. Al tiempo que las mayorías del pueblo venezolano comparecen mermadas por el hambre, producto de una fracaso gestor que resulta tan escandaloso como nada comprensible desde el punto y hora de las grandes riquezas de todo orden que contiene Venezuela.

Las estadísticas no mienten. El 64,3 por ciento de la gente dice haber perdido 11 kilos de peso en 2017. Dato congruente con el dato de que un tercio de gente recibe comida comprada a precios regulados por el Gobierno. Convienen los observadores que la nación venezolana está al borde de la emergencia humanitaria. ¿Cómo, en condiciones así Zapatero u otro mediador, podrían conseguir la avenencia entre Gobierno y Oposición para que ésta diera el sí, aceptara, la oferta electoral de Nicolás Maduro de acudir a unas elecciones concebidas desde el propósito de consolidar irreversiblemente el “Madurato” leninista en Venezuela, tras la creación de una Asamblea parlamentaria que enterrara la surgida de las últimas elecciones habidas en el régimen chavista anterior al golpe de Estado? ¿Por qué insiste ZP?