Mucho más que el crítico regreso de Puigdemont al parlamento catalán

Lo resuelto a instancias del Gobierno por el Pleno del Tribunal Constitucional, sobre el destino político de Carlos Puigdemont, se extiende a horizontes causales que al tiempo que miran lo que podría haber sido el continuar su gestión, incluyen el conocimiento cierto y documentado de lo que ya era la marcha del Proceso nacionalista de cambio.

Tal como se apunta en el encabezamiento de esta nota, la cosa y la causa del personaje han sido afloradas, en términos de información – tan serios ahora – luego de que se hiciera caso omiso del dictamen del dictamen del Consejo de Estado. De haberse hecho tal como se decía en su dictamen, el juego de los plazos, con toda probabilidad, podría haberse llevado al punto en cuya virtud las cosas ya no hubieran tenido remedio.

Convenía a todas luces, en términos de interés para la unidad de España, que el Tribunal de Cuentas no perdiera el tren de los plazos para que las trapisondas y los subterfugios activados por el nacionalismo fueran de resultantes y desenlaces irreversibles.

La extirpación del desenlace favorable al regreso de Puigdemond ha engranado con las evidencias logradas con las investigaciones del Tribunal de Cuentas, conforme el acuerdo respecto a los ejercicios entre  2011 y 2017.

Perece razonable entender que, en última instancia, ha sido la activación del Artículo 155 de la Constitución la base en que han podido apoyarse las fuerzas constitucionalistas.