Tabarnia, anticuerpo conceptual contra el separatismo rampante

De la cantera  jurídico- conceptual del Artículo 2 de la Constitución de 1978, se tomaban en el pasado mes de Junio los materiales con los que tallar el contratipo de la ofensiva secesionista en Cataluña, que en tales alturas del presente año había cobrado ya fuerza y temperatura críticas con el debate sobre la constitucionalidad de la consulta en referéndum del derecho a decidir sobre la unidad de España a propósito del destino histórico de Cataluña.

El fondo temático de la cuestión se sitúa en el marco institucional del modelo de Estado Autonómico; y el escenario político, en el ámbito de los incidentes y debates suscitados en torno a las pretensiones de las fuerzas soberanistas y las resistencias de quienes se alinean en la defensa de la unidad nacional de España.

Cabe apuntar que la fórmula Tabarnia implica la posibilidad de establecer un orden más justo para la redistribución de las cuentas políticas en términos territoriales, deslindando el ámbito de las “churras” del ámbito de las “merinas”, dentro de una justa reordenación de los 18 territorios autónomos, habida cuenta que no en todos, ni siquiera en la mayoría, los votos tienen, políticamente, el mismo valor e idéntico precio.

“Tabarnia” como ecuación redistribuidora de “justicia política”, cabe entenderla como esquema radicalmente más justo de equidad Territorial para una Cataluña española. Un antídoto eficaz y probablemente suficiente contra la subversión separatista.