¿Pretenden los chinos sacar partido del alboroto catalán?

Finalmente, todo lo conseguido con los gastos realizado por los estrategas del catalanismo, fugazmente gobernante, para llevar su causa secesionista por las cancillerías, en especial las de Europa. Finalmente ha sido, ni más ni menos, que el interés exploratorio de una delegación china venida hasta el interior del espacio Schengen para vender la mercancía geopolítica de los supuestos títulos de Pekín para la anexión del Tibet. Por tanto no cabe concluir que el rendimiento diplomático de gasto realizado a expensas de los recursos hispanos haya sido un esfuerzo baldío.

De momento, los dispendios realizados por los responsables del “Procés” no se miden en entidad por el beneficio material conseguido, sino por el radio de su alcance. Nada menos que la propia China y el mismísimo Pekín. Ese escalar cosmovisión del soberanismo catalanista que inspira su causa, habrá consolado muy cumplidamente al expresidente Puigdemont. Pues pocas son las veces que un liderazgo como el suyo, al cabo de tantos desvelos, traducen resultados tan  ejemplares y merecidos.

Sólo cabe un reparo. El del recelo de Washington por la ahora desvelada ambición del fugado a Bruselas, de restarle protagonismo a la Casa Blanca en el escenario global.