Testigo de cargo contra la dictadura de Maduro

La salida de Antonio Ledezma, Alcalde de Caracas, opuesto a la dictadura de Nicolás Maduro y en secuestro domiciliario por el régimen chavista, representa, desde su fuga a través de la frontera con Colombia, el mayor contratiempo padecido por el sistema narcodictatorial en que ha derivado el sistema creado por Hugo Chávez, luego de que en lo más profundo de su decadencia física designara a éste candidato a la sucesión suya en las elecciones presidenciales.

Ha sido Ledesma políticamente, hasta el momento de su fuga de la prisión domiciliaria en que se encontraba, como ahora Leopoldo López, referente de la resistencia democrática a la evolución liberticida del chavismo, cristalizada  en una metamorfosis castrocomunista del régimen venezolano. El que fue Alcalde de Caracas, luego de llegar el viernes a Madrid, y antes de reunirse con el presidente del Gobierno, calificaba negativamente el regreso del ex presidente Rodríguez Zapatero, como mediador, a las negociaciones del Gobierno de Maduro con los representantes de la Oposición, ahora sin su anterior articulación unitaria.

A La exigencia de una solución democrática – ante la implosión totalitaria en que se encuentra Venezuela – por la vía de unas elecciones libres y  que incluya la liberación de los presos políticos, suma Ledesma, en su condición de testigo de cargo contra la narco dictadura de Maduro, la denuncia del despilfarro de una inmensa fortuna perpetrado por el chavismo. Cifrando en más de 600.000 millones de dólares el total de lo detraído por los responsables del régimen.