Cataluña: Políticos presos y presos políticos

En Aritmética gramatical el orden de los factores sí altera el producto. Reparar en ello permite advertir la trampa, el sofisma  y mentiras para la manipulación de la realidad de las cosas. En el orden de la política y en la propaganda que le sirve. Así, presos políticos son los que Nicolás Maduro y dictadores, por lo general, arraciman en sus cárceles; políticos presos, o de cualquier otra profesión, son aquellos encarcelados desde la ley por los jueces en los regímenes democráticos, dentro de los Estados de Derecho.

En estas horas españolas de tribulación en Cataluña, cuando la política separatista de la actual Generalidad incurre en transgresión del orden constitucional y fuerza a la revisión de actores políticos por medio de los procedimientos establecidos en la Carta Magna desde su Artículo 155, el poder transgresor impulsa la protesta callejera, mediante la palanca de la confusión presentando como presos políticos lo que sólo son meros políticos presos, sancionados por los jueces de la Audiencia Nacional. en aplicación de la ley. O sea, que de represión nada, y de subversión casi todo.

La entera dinámica golpista de estas horas desde el seno de la actual Generalidad de Puigdemont está programada con criterios de cumplida eficiencia revolucionaria. De tal modo se ha buscado la más eficiente utilización de materiales. Así, del hecho del doble encarcelamiento de dos de los dirigentes de la revuelta se ha obtenido el carburante central para mover la contramanifestación de Barcelona a la última de las masivas respuestas integradoras de la mayoría civil integradora.

El último embate al servicio de la sedición, centrado en el tramposo sofisma de protestar por los supuestos “presos políticos” de la rebelión -que no son tales sino activistas condenados por los jueces de la Audiencia Nacional, luego de las responsabilidades contraídas en las violencias contra la Guardia Civil y la Policía Nacional, el día de la prohibida consulta del día1 por el TC.