Desvertebración social del derecho en Cataluña

La desvertebración social del Derecho en Cataluña, desde la práctica política del muy incompetente Puigdemont, al decidir contra la doble legalidad resultante del Estatuto catalán y de la Ley Fundamental de la que procede, el proceso político y social que resulta de ello, pone sobre estas vísperas de la fecha para la convocatoria sediciosa, la base de una dinámica políticamente impugnadora del orden legítimo, de las instituciones que lo sirven y del poder institucional al que representan. Al Gobierno del Estado, en su estructura nacional y en su concreción Autonómica.

El desorden público resultante del desleal e incompetente proceder del moñudo gerifalte de hogaño, anidado en la histórica y barcelonesa Plaza de San Jaime, ha propiciado la concurrencia de otro género de volátiles.

El barullo resultante da de sí para mucho. Así, el tal Iglesias, al que la dictadura venezolana remunera cumplidamente los servicios aportados por los neoleninistas y otros levógiros arracimados en el Podemismo, se acaba de descolgar con la “revelación” de que el Gobierno carga con la responsabilidad de que “tengamos” presos políticos…, cuando es su mecenas Nicolás Maduro quien los tiene a puñados en Venezuela.

Entre tanto, queda abierta la expectativa de a dónde puede llevar la necedad del sucesor de Mas, envuelto también en presunciones de lucros objetables.