La cancelación de vuelos prologa y resume el rechazo a Maduro

Mientras en el sábado eran ya 115 las muertes por la represión y 120 los días de manifestaciones de protesta contra la convocatoria para las urnas de la Asamblea Constituyente, la Oposición venezolana insistía en su llamada a tomar las calles en este domingo electoral, y José Luís Rodríguez Zapatero insistía en su campaña de adhesión, aerolíneas europeas y americanas suspenden sus vuelos a Venezuela y Washington permite a sus diplomáticos que dejen el país,  anticipando que evacuará a los familiares.

Pero, llegadas estas horas en que el ex presidente del Gobierno español insiste en algo más que un optimismo ritual de apoyo a la causa del madurismo, se ha registrado el enérgico cambio de la iglesia venezolana, cuya Conferencia Episcopal se ha pronunciado contra Asamblea Constituyente, que tilda de “innecesaria, inconstitucional, inconveniente y dañina para el pueblo venezolano”.

En semejante onda crítica se ha manifestado la  disidente Fiscal del régimen chavista, Luisa Ortega Díaz, al denunciar el riesgo de que la Asamblea Nacional Constituyente venga a resolverse  en la instauración de un sistema personalista y totalitario. Su observación final de que “Maduro está a tiempo todavía de evitarlo”, es algo que ni ella misma que lo dice se lo cree. El titulado en el Aula Revolucionaria Cubana solo sabe mirarse en el espejo de Lenin.