La borrasca política por el cambio en el FBI repercute en la diplomacia estadounidense

La borrasca política centrada en la vertical de la Casa Blanca, desde la destitución del anterior director del FBI, especialmente por las desatadas especulaciones en torno a un eventual proceso de destitución del presidente Donald Trump, perturba el análisis del periplo internacional que éste ha comenzado con su visita a Ryad, la capital de Arabia Saudi, donde ha cerrado un contrato de venta, principalmente de armamento, de 110.000 millones de dólares, el mayor de los registrados nunca por Estados Unidos. Un rango escalar explicable por las propias dimensiones de la tensión político-militar acumulada en la zona en que se sitúa la primera potencia petrolera del mundo.

De una parte, por la cancerada crisis geopolítica en la Península Arábiga, donde la disidencia  chií de los hutíes contra la mayoría suní representada por el Reino de Arabia, se encuentra asistida por la República Islámica de Irán ( donde el presidente Rohani acaba de vencer holgadamente en las elecciones) potencia regional que asimismo extiende su apoyo a otras minorías chiíes en diferentes Estados árabes de la región.

De otra parte, la tensión bélica en esa parte del Oriente Medio, que explica la cuantía de la compra saudí de armamento a Estados Unidos, propia del peso geopolítico del chiísmo, que resulta tanto de la guerra civil siria, donde el alauismo gobernante de los Asad es otra de las mismas muestras en la zona. Como la libanesa de Hezbolá, con sus históricas beligerancias contra el Estado de Israel. Causa regional asimismo tutelada por Washington, en Oriente Próximo, como el propio Reino  de Arabia.

La alineación rusa en el apoyo al régimen sirio y en todos los puntos donde es relevante la presencia política o militar del chiísmo, abunda en la preferencia y en la constancia de las apuestas estadounidenses en Oriente Próximo y Medio. Tanto que soporta el embate de la crisis presidencial originada por el presidente Trump, centrada en la hipótesis de un Impeachment que lo desalojaría de la Casa Blanca.