H. Capriles acusa de estafa política a Rodríguez Zapatero

El Gobernador del Estado venezolano de Miranda, H. Capriles Radonski, al tiempo que sigue el goteo de muertes a cada día que pasa: 26 desde que comenzaron las manifestaciones en demanda de exigencias básicas: elecciones Generales (no Locales, como acaba de ofrecer Nicolás Maduro) abastecimientos esenciales en alimentos y medicinas, por ejemplo, ha cargado con declaraciones durísimas contra José Luís Rodríguez Zapatero. Le responsabiliza, en términos esenciales, de estafa política por el tiempo perdido en los encuentros de supuesta negociación entre la Mesa de Unidad Democrática y el régimen de Nicolás Maduro; por mucho que, teóricamente, el proceso estuviera asistido tanto por la mediación del que fue presidente del Gobierno español, como por la del Vaticano; recabada ésta personalmente por el propio Jefe del Estado al cabo de un fantasmal viaje suyo a Roma.

El goteo incesante de las muertes y la acumulada decepción de las mayorías nacionales por el deterioro de las condiciones sociales y materiales de vida, ha llevado a un estado de cosas literalmente no sostenible. Al punto de que el deterioro encuentra traducciones Institucionales por sus repercusión en el ámbito de la OEA (Organización de Estados Americanos), en la que se incardina Venezuela desde que la misma se creó en el comienzo ese la Guerra Fría, como garantía y salvaguarda de las libertades políticas en la parte americana del mundo occidental y democrático.

Lo más curioso es que la estafa y el fraude histórico resultantes del golpe de Estado con el que el chavismo haya escondido la derrota brutal sufrida en las últimas elecciones, venga asistido ahora por la acusación de la ministra de Asuntos Exteriores del actual Gobierno de Caracas con la milonga de que el Gobierno español propicia la denuncia informativa de la catástrofe global del chavismo, como nube de humo con el que tapar los escándalos de corrupción política. Resulta ello de los muy morados y congruentes servicios postsoviéticos de asistencia exterior.