Vuelven a por Maduro en Venezuela

Acabada la tregua navideña, y en la última fecha hábil que restaba para hacerlo, el pasado lunes, la Oposición venezolana ha vuelto a la carga constitucional, el pasado lunes, para remover a Nicolás Maduro de la Jefatura del Estado. Es el último intento luego de que el régimen chavista abortara la Operación envolvente del referéndum revocatorio mediante las dilaciones acumuladas por el Gobierno.

La contramaniobra del régimen a la iniciativa opositora, consistente en la convocatoria de elecciones presidenciales, no ha sido otra que la de r recurrir en fraude de ley al TSJ (Tribunal Superior de Justicia) para que éste declare nula la capacidad de la Asamblea Nacional – derivada de la de la devastadora mayoría lograda en las últimas elecciones parlamentarias -.

Visto lo cual la Oposición democrática vuelve a plantearse las movilizaciones callejeras, aunque echando por delante la petición a las Fuerzas Armadas de que se interpongan entre los manifestantes y las milicias del chavismo. La argumentación gubernamental de que el presidente Maduro está constitucionalmente blindado frente a las atribuciones constitucionales del Parlamento, se añade al señalamiento de que será un vicepresidente quien relevara a Nicolás Maduro en el caso de que prevaleciera la esgrimida tesis de su abandono del poder por sus ausencias del país sin previa autorización de las instancias competentes del Estado.

Cerrado el paréntesis de las vacaciones navideñas, vuelve Venezuela a la dura realidad de que tanto la mediación vaticana como la de UNASUR entre el régimen chavista y la Oposición democrática no han dado otro fruto que unas limitadas amnistías de maquillaje. Centradas en figuras de menor cuantía, no representativas de las corrientes mayoritarias de la Oposición. Lo único de interés que ha cambiado en la crisis de Venezuela es el nuevo marco que el día 20 llega a la Casa Blanca.