Asentamientos en Palestina, otra crisis en Oriente Medio

El inasumible peso de Lieberman, el socio de gobierno de Benjamín Netanyahu en la política de los asentamientos judíos sobre los territorios palestinos, se ha resuelto en ejecutoria de abusiva conflictividad, inaceptable para la comunidad internacional. Tanto es el abuso que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, órgano de Gobierno de la institución, se ha visto constreñido a la condena unánime de esa ejecutoria; con la sola excepción de los Estados Unidos, que por motivos poco menos que obviado, se ha visto obligado a abstenerse.

España, que por razones de turno presidía la presente sesión del Consejo, ha sumado su voto al de la poco menos que unánime mayoría censura. Por ello, al igual que el resto de los Estados votantes, ha sido convocada, como el resto de los participantes, por el Departamento de Exteriores de la Administración de Israel. Que le hizo expresa su “decepción”. Lo que abre un compás de suspensión, para la pendiente y próxima visita a Madrid del presidente de Israel.

No deja de llamar de llamar la atención este poco menos que deprecio del Gobierno de Benjamín Netanyahu por la institución internacional que, en su día, operó como condición suficiente para que el Estado de Israel aflorase a la Historia como inicio y principio de amortización del rescate de Israel de su Éxodo por la Historia de la Humanidad. A comportamientos de este jaez se lo ha llamado siempre ponerse el mundo por montera.

Cuando esto pasa, de rebote ocurre lo que ahora se viene: una conferencia en París el próximo 15 de Enero los ministros de Asuntos Exteriores de 70 países se reunirán para debatir sobre lo acordado en última Resolución del Consejo de Seguridad. La aflorada inquietud de alerta por parte de Netanyahu parece más que justificada. Un más que posible efecto rebote de la reunión de París podría ser la gestación de otro consenso del Consejo de Seguridad en el mismo sentido que el se acaba de producir, aunque de mayor virulencia sancionadora. Suficiente en todo caso para detonar una crisis en la coalición de Gobierno que sostiene en el Poder a Benjamín Netanyahu. Algo que además servirá para salpimentar el trance de relevo en el inquilinato de la Casa Blanca.

Asoma otra crisis en el desasentado Oriente Medio, asoma ahora causa de los asentamientos judíos en Palestina.