Debate, espectáculo y geopolítica

La relampagueante expectación montada en torno al debate ante las cámaras de TV, para las urnas presidenciales norteamericanas entre los candidatos Hillary Clinton y Donald Trump, en la madrugada española de este martes estadounidense, por razón del porno-recurso temático adelantado desde el estado mayor de campaña del candidato republicano – replicado a su vez con el anuncio de otra munición igual desde el lado demócrata -; la succión de la polémica generada al respecto, ha venido a desplazar, en estas horas, la primacía del interés que merece la evolución de la guerra civil en Siria. Especialmente en el ámbito del Consejo de Seguridad -el órgano ejecutivo de la Organización de Naciones Unidas- dónde se sustancian verbalmente los enfrentamientos dialécticos entre las diplomacias estadounidense y rusa.

Allí se lidia durante estos días una creciente y progresiva complejidad internacional, por la exacerbación de las pretensiones que concurren en el conflicto sirio. Son éstas, las ambiciones propias del Kremlin de Vladimir Putin, especialmente en lo que corresponde al desarrollo de una geopolítica continuista, por tan genéticamente emparentada con la que desarrolló la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas: tan “catastróficamente” desaparecida según el nuevo zar de todas las Rusias.

Se trata de esto, en la actualidad más relevante del día. No de la dialéctica de pornofolletines de ida y vuelta anunciados para el debate entre la señora Clinton, por el Partido Demócrata, y Donald Trump, el entupetado plutócrata; alzados respectivamente a la representación de los respectivos partidos en sus correspondientes Elecciones Primarias.

Lo escandaloso de verdad es la cotidianidad genocida que se desarrolla en Siria desde cinco años atrás: más grave a medida que pasan los días. Proporcional en su crecimiento siriaco al crecimiento del choque adjunto entre chiíes y suníes en Yemen y espacios limítrofes en Arabia. Detenerse en lo otro, en los sucesos de alcoba, sería frivolidad maloliente y peligrosa. Estupefaciente.