Turnos de desafío entre el chavismo y la oposición

Mientras arranca septiembre el próximo jueves, y en tanto es la propia OEA (Organización de Estados Americanos) quien anuncia su entrada en el debate político – creado por la resistencia del presidente Nicolás Maduro a someterse al referéndum revocatorio de su magistratura, tras haberlo instado la mayoría suficiente de los votantes -, el desafío de la oposición se aproxima al cénit de la protesta, con su anunciada “toma” de Caracas por parte de las diversas manifestaciones; en tanto la atmósfera de tensión se hace paso a paso más espesa, desde el vértice del Estado se anuncia en paralelo con lo que sólo son protestas y desafíos frente a la denegación de derechos constitucionales, que toda tentativa de golpe de Estado tendría allí una respuesta igual a la practicada por el presidente Erdogan en Turquía.
El formato de la trampa es riguroso y estrictamente escandaloso. En Venezuela es Nicolás Maduro quien ha dado el golpe de Estado al oponerse de hoz y coz a que se reconozca en términos institucionales la histórica y rotunda victoria del 6 de Diciembre de 2015. Un desenlace que establece la posibilidad de que se someta a referéndum nacional la destitución del Jefe del Estado; o sea, el mandar a su casa a Nicolás Maduro.
De ahí que el énfasis, la trascendencia y el alcance de lo manifestado desde la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos sobre la necesidad de que se respete por el régimen chavista la democracia en Venezuela. Algo que dimensiona en términos inéditos hasta el presente la magnitud efectiva del problema nacional venezolano. Más allá incluso de la fenomenal cuestión de la implosión económica por el desplome del precio del petróleo, lo catastrófico de la inflación y lo abismal de la inseguridad ciudadana.<
Pero una vez más es de considerar la impermeabilidad de la percepción española, en términos de la izquierda, cuando se advierte el insignificante impacto que tiene en ella el escandaloso abuso totalitario del castrochavismo venezolano. Probablemente cambien las cosas en el septiembre que viene.