Erdogan recibe con una invasión al emisario de Obama

Poco menos que sincrónicamente, Recip Erdogan, el presidente turco ha recibido y saludado con una invasión de carros de combate y la penetración del espacio aéreo sirio con cazabombarderos F-16, la llegada a Ankara de Joe Biden, el vicepresidente del Gobierno de los Estados Unidos de América, a quien le exige la entrega del clérigo musulmán Gülen Fetulah, como demiúrgico responsable del frustrado asalto al poder del 15 de Julio pasado, luego de haber sido inspirador, maestro y guía de sus primeros pasos por el proceloso camino de la restauración islamista en lo que fue la política califal establecida en la vieja Bizancio, tomada por los turcos llegados del mundo uroaltáico, genéticamente emparentados con los magiares de Hungría y los fineses del Norte de Europa.

La sangrienta turbamulta en que se ha resuelto la desagraciada aventura de lo que se llamó seis largos años atrás la “primavera árabe”, ha traído episodios y peripecias insospechables cuando las autocracias norteafricanas y el Oriente Próximo caían sobre las páginas de los periódicos como las hojas de los árboles en los otoños. Pues no cupo sospechar, en efecto, que como efecto del inducido caos de todo aquello viniera a sobrevenir esto que ahora ocurre en la cabecera del Éufrates, con los turcos – miembros de la OTAN – cuando combaten a los kurdos que luchan contra las huestes del EI (Estado Islámico) y que por ello reciben el apoyo norteamericano en instructores y fuerza aérea; y que, al propio tiempo, trabajan en pos de sinergias con las huestes de Vladimir Putin.

Pero el disparate llega a su colmo cuando el Gobierno de Ankara desglosa sus razones para hacer lo practicado con la penetración en el espacio de soberanía siria con argumentos tales, como, de una parte, la necesidad de prevenir otra oleada de refugiados generada por el cerco bélico en que se encuentra la población de Alepo; de otra, la de abrir paso a la ayuda humanitaria que necesita ese espacio, y finalmente, la necesidad de limpiar la zona de elementos terroristas…

En términos de una más amplia perspectiva temporal, por más que sea la de unas pocas semanas, resulta muy preocupante que el guirigay táctico y estratégico de Turquía haya venido a eclosionar en un compás de transición tan problemático como el de las elecciones presidenciales norteamericanas. ¿Cómo Erdogan prepara un recibimiento a Biden del género ahora practicado sobre la frontera turco-siria?