Metástasis chavista en Nicaragua

El cáncer totalitario del chavismo iniciado en Venezuela con el intento de Nicolás Maduro de ilegalizar la MUD (Mesa de Unidad Democrática), que ostenta la mayoría parlamentaria absoluta de la Oposición tras vencer en las elecciones del 6 de Diciembre de 2015, ha creado las condiciones regionales suficientes para que, en la vecina y sintónica Nicaragua, el presidente Daniel Ortega haya ejecutado un golpe de Estado al despojar a la Oposición, por vía del homólogo Tribunal Electoral, también sometido a la Jefatura del Estado – remedando de la cruz a la raya el órgano parejo del régimen venezolano -, despoje a la Oposición nicaragüense de sus propios escaños parlamentarios.

Mientras en Nicaragua y demás regímenes sintónicos con el de Venezuela, el golpe de Estado perpetrado por Daniel Ortega es algo que está en la naturaleza de las cosas…, lo cual se resolverá en la mera aceptación de lo sucedido, cuando no en actos de expresa aceptación y de apoyo, en el marco de la OEA (Organización de Estados Americanos) sería lo propio que se abriera un turno de crítica y rechazo, de severidad proporcional a la gravedad de lo actuado por el cacique rojo de Managua. Un personaje cuya ejecutoria biográfica principió en la lucha armada frente a la dictadura caciquil de los Somoza y ahora viene a rematar con la dictadura personal propia y la instalación en la opulencia de sus familiares, amigos y correligionarios.