Trampas de Estado en el ocaso del Chavismo

La pretensión chavista presentada al CNE (Consejo Nacional Electoral) por el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, dirigente del PSV (Partido Socialista de Venezuela) para que anule por conducta ilegal la MUD (Mesa de Unidad Democrática), a causa supuestos fraudes cometidos en la aportación de las pruebas equivalentes a la validación de las formalidades precisas para activar el referéndum revocatorio del presidente Nicolás Maduro; es decir, la última embestida de la dictadura castro-comunista de Venezuela contra la democracia, rebasa en pretensiones a toda la manipulación precedente con lo que el régimen chavista ha pretendido, hasta ahora, reducir a cero los efectos jurídico –políticos de las históricas elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre de 2015.

Una derrota política del régimen chavista en la que la MUD, que ahora se pretende borrar del mapa por el oficialismo, consiguió mayoría de escaños superior a los dos tercios de la Asamblea Nacional. O sea, la capacidad bastante para desarmar políticamente y conforme a derecho, el régimen fundado por el difunto Hugo Chávez. Sistema que Nicolás Maduro, investido como candidato por aquel en su lecho d con lae muerte, ha conseguido llevar al colapso total, con la implosión económica y la miseria colectiva en los términos sabidos de todos.

Las manipulaciones de la legalidad, en términos desconocidos en toda la civilización democrática, nunca había llegado a tanto, incluso dentro de la Venezuela del chavismo, dónde no existe en forma alguna la división de poderes. No se habían atrevido jamás hasta ahora los mandarines del sistema como acaba de hacer Jorge Rodríguez, alcalde de Caracas y dirigente del Partido Socialista de Venezuela (PSV). Tanto, digo, como promover la muerte legal de la MUD. De la coalición democrática que barrió al chavismo a través de las urnas.

Lo único que al parecer les ha salido bien a los dilapiladores de los recursos económicos de Venezuela ha sido, de una parte, la inversión en los minifundios ideológicos de los antisistema españoles; y, de otra, revelar para los que aquí no se habían aun enterado, de la entidad como mediador político en los conflictos ajenos de José Luís Rodríguez Zapatero.