El turco, un golpe como de encargo por Erdogan

Visto y cómo por dónde van las cosas en Turquía, tras del fallido golpe militar, llega a parecer que todo hubiera sido tal que una operación de encargo desde el propio vértice del Estado. Como un plan diseñado para acceder a condiciones de cambio tan radical y profundo que afectaran a las premisas mismas del debate histórico del país establecidas por Kemal Ataturk. Secularizador por debelación del orden Otomano tras de la derrota militar del Califato en la Primera Guerra Mundial. Desde aquello, quedó el Ejército turco como referencia instituida, columna vertebral y referencia funcional última de la propia Nación.

Esa significación cardinal de lo castrense sobrenada las descripciones puntuales de las represalias, que se van sucediendo con el paso de los días y aun sólo de las horas. La amplitud de la purga, que incluye espacios tan diversos como significativos de la Administración del Estado, lo que lleva a entender que la inspira un propósito menos que sólo reactivo, de represalias puntuales por complicidades con los golpistas, que de propósitos programáticos, de reorientaciones hacia un diseño nacional distinto y a la activación de nuevas sensibilidades colectivas. Y, en cualquier caso, de reparación de la imagen del Partido de la Justicia y el Desarrollo, como estandarte del Gobierno de Recip Erdogan tras de las imputadas desviaciones del que fue su compartido discurso ético del ahora denostado y exiliado maestro Fetulah Gülen, refugiado en Pensilvania.

En este sentido, el golpe ha permitido a Erdogan cambios y reajustes en la organización del Estado de magnitud tan suficiente como prácticamente imaginable en otras circunstancias que no fueran tan holgadamente suficientes en distinto contexto que el actual, con sus muchos miles de depurados en el mundo militar y en el judicial, así como en el de la propia Enseñanza.

A tanto ha llegado el legado de posibilidades reactivas y proyectivas aportadas por el fracaso de la intentona, que cabría incluso considerar la hipótesis de que el golpe hubiérase preparado por encargo del mismísimo Recip Erdogan. La remoción por miles y miles de funcionarios del Estado, es espectáculo que sólo se ve muy de tarde en tarde. ¿Adónde habría llegado Erdogan si el Golpe prospera en lugar de quedarse en intentona?