Turquía: Algo más que una intentona militar

Nada justifica la intentona militar en Turquía, que afortunadamente quedó dónde merecía gracias, de forma principal, a la reacción popular, con estampas tan expresivas como la de manifestantes echándose al asfalto frente al avance de los carros de combate, a la manera pequinesa de Tiananmen durante la revuelta d 1989. Nada la justifica, tanto por el peso histórico de los golpes de Estado habidos en la segunda mitad del Siglo XX, como por el hecho de que el poder del presidente Erdogan procede originariamente de la legitimidad democrática de las urnas.

Pero sí es menester señalar, como explicación de tan gravísimo suceso en la noche del viernes, circunstancias tan singulares como las creadas por graves y reiterados atentados terroristas de muy diverso origen – especialmente el yihadista y el de la disidencia kurda -, capaces de generar un exasperada percepción de incompetencia, agravada por el disentimiento político de muchos ante la radicalización islamista del moderado confesionalismo inicial de Recip Erdogan.

Pero, con todo, conviene reconocer las inercias golpistas subyacentes en el estrato castrense de los poderes sociales turcos. Una dinámica, en fin, que trasunta la propia y traumática peripecia histórica de la nación, desde lo que fue el Imperio Otomano, derrotado con Alemania en la Primera Guerra Mundial a la secularización operada por Kemal Ataturk. Algo que estuvo acompañado por el traumático reajuste territorial desde el establecimiento de los Estados árabes y el otorgamiento a los kurdos (por la Paz de Versalles) de un Estado, que no llegó a las manos de éstos sino que fue aplicado al espacio mesopotámico, nominado como Iraq porque en Mosul había aparecido petróleo.

Causa última de aquello es el nacionalismo kurdo que late como base de uno de los terrorismos generadores de la violencia que ha coadyuvado a la generación del frustrado golpe de Estado. Hay que advertirlo, más allá de la evidencia brutal de que éste hubiera carecido de viabilidad política por causa del complejísimo entramado de las actuales circunstancias internacionales. Especialmente en el Oriente Próximo y Medio, y en la renacida tensión Este-Oeste, por el rango medular que resulta de la pertenencia de Turquía a la OTAN.