Defección involutiva en Europa

A la “defección” británica, al Brexit en su consumación – por su objetiva resonancia escatológica de fondo – le sobra una c y le falta una a. Con las cosas de comer no se juega; tampoco con las de descomer. El despropósito histórico de la retirada del Reino Unido del proceso de integración europea iniciado con el Tratado de Roma, del que Londres estuvo ausente -necesario es recordarlo- sobreviene en un inquietante contexto mimético de brotaciones populistas por Francia, Italia, Holanda y España.

Ello representa y supone la afloración de un síndrome patológico con el que se cuestiona la propia evolución de Europa hacia su integración en un destino común para las naciones que comparten una misma civilización basada, esencialmente, en los valores de la libertad y los derechos humanos.

Lo sucedido con el Brexit tiene, para todos los europeos, un rango escalar semejante al de los momentos críticos en la tectónica de placas dentro de los procesos geológicos; esos que puntualmente generan terremotos y desencadenan a veces catastróficos tsunamis de acompañamiento. Así el desplome de la propia libra esterlina a niveles de 31 años atrás y el del Ibex a mínimos de 1985, con un retroceso de 7 puntos.

Aunque no paran ahí las cosas. Junto a los efectos sobrevenidos, hay que considerar también las causas que en la consulta han hecho prevalecer, en el referéndum británico, el abandono de la Unión Europea: la quiebra generacional, la falla en la que se asientan las percepciones de los distintos segmentos de edad de los votantes. Los más jóvenes, vocados más al futuro, han apostado por la permanencia del Reino Unido en la UE. Y los mayores, con más gravitación al pasado, se han inclinado por el Brexit y el abandono del proceso de integración.

En fin, todos los de la Unión Europea, los de una y otra orilla del Canal, nos habremos de abrochar ahora mismo los cinturones de seguridad para este aterrizaje en la nueva y tan diferente realidad económica y política traída por el Brexit. Dentro de cuya sacudida los españoles votamos este domingo.