Las Bolsas desahucian el Brexit

Lo han hecho al alimón. Las Bolsas y las Casas de Apuestas han estoqueado la incógnita astifina del referéndum sobre la permanencia británica en la Unión Europea. Cuanto restaba de la presunción demoscópica contra la prevalencia del Brexit, en el horizonte del referéndum sobre el abandono de la UE, tras de ser asesinada la diputada laborista Jo Cox, era barrido este lunes con la enérgica apuesta de los mercados bursátiles. Para que haya todavía gente capaz de objetar la fecundidad de la sangre de los mártires, Jo Cox está ya en los altares de la fe europea en la unidad política y el compartido propósito de un destino histórico común.

Sobre la indiscutible realidad de los problemas identitarios señalados por Niguel Farage – abanderado de la conciencia disidente, ”compartida”, según él, por la mitad del país – ha insistido en afirmar que “debemos recuperar el control de nuestras fronteras”.

Una aprensión que se estriba en el cursante impacto migratorio y contra el se han alzado las voces de muy expresivo desistimiento, sobrevenidas desde el asesinato de la diputada laborista. Suceso de enorme influjo sobre el conjunto del país, especialmente entre dirigentes de la propia campaña en pro del Brexit, a la que ahora responsabiliza de fomentar el odio y la xenofobia.

Es de advertir que el proceso británico de reconsideración de la apuesta por la Unión Europea, ha sido también catalizador de una generalizada conciencia crítica no sólo frente a condiciones de hecho que rebasan y desbordan las previsiones sobre los acuerdos de Schengen, por efecto del desbordante impacto del tsunami migratorio que resulta tanto de los problemas puntuales de Siria e Iraq, como de los derivados del Oriente Medio en general y de los problemas de Afganistán, el Asia Menor, África nororiental, Libia, el Sahel y parte significativa del África Occidental …

Como dato informativo de contexto sobre el problema de la migración masiva, que presiona sobre Europa con diferenciada intensidad conforme las partes, es de expresivo interés el rechazo de Médicos sin Fronteras de ayudas económicas de la UE, como protesta por la tibieza y desafección con que los 28 se avienen a sustanciar su acogida a los componentes del alud migratorio actual, cuyas dimensiones sólo tienen precedentes medio siglo atrás.

Estos factores de contexto son de necesaria referencia en la glosa de la peripecia británica de su previsiblemente declinado “Brexit”. Toda una “tentación” propia, por eso mismo, de nuestra compartida actualidad epocal.